jueves, 19 de febrero de 2015

50 Grades of Shey

Hay por el momento, un furor con una historia y una película basada en el libro. Se titula 50 shades of grey.
Es asombroso como todo lo que sea pervertido y turbio sea un éxito de taquilla.
Los libros se venden como pan y agua.
Los tickets para ver la película se agotan al momento.
Dónde ha quedado el pudor, el resguardar la integridad, el respeto?
A mi forma de ver no es más que una barata versión muy bien contada sobre el abuso sexual, psicológico y emocional y el sadomasoquismo.
El hombre muestra su parte animal , instintiva.
La mujer muestra su debilidad cuando necesita un poco de afecto que confunde con amor.
Lamentablemente cosas así son tomadas como modelo sobre lo que debería ser divertido en una pareja.
Se habla de amor. Se confunden las pasiones con los sentimientos. Las pasiones nublan la razón y el discernimiento. Son como una droga. Cada vez se necesita más, Más estimulo, más diversidad, más intensidad. Más frecuencia. Hasta que el cuerpo y la mente se saturan y como toda máquina, se desequilibra y se rompe.
Luego ya nada es igual. Lo normal y común se transforma en insípido.
Esta al alcance de todos, pero es peligroso.
El ser humano no sabe decir no. No sabe decir basta. Disimula. Miente. Pretende ser algo que no es.
Estas cosas no deberían ser masivas. Porque la mente humana es muy manipulable. Es altamente afectable.
En un tiempo donde todo está distorsionado, hay que usar la lógica. La razón. Evaluar. Separar. Elegir.
Y cuidarse.
Al fin y al cabo cada uno es responsable por sí mismo y por los lazos que elige tener.
Y la responsabilidad más grande es no hacer daño.


No hay comentarios:

Publicar un comentario